Si no has ido a Tulum te estás perdiendo de un espacio en el Estado de Quintana Roo que logra representar lo especial y único de su ubicación en el Mar Caribe, y además forma parte de un bello país lleno de cultura y tradiciones, como lo es México.

Te puedo decir que una de las cosas que más destacan, y que sí tienes que ver por tu cuenta, es su magnífica playa. Es un entorno de ensueño, una imagen paradisíaca del mar Caribe mexicano, una oda a la cultura Maya, un punto turístico a conocer que tiene que ser parte de tu lista.

Lo mío es ir de compras y regresar a casa con pequeños detalles que me recuerdan lo mejor del viaje. Si eres igual que yo, en Tulum podrás encontrar artesanías, que labradas por los locales, involucran una gran variedad de materiales. En los puestos, tendrás que controlarte de no querer comprar todo, ya que hay una gran variedad, desde joyería de plata con incrustaciones de coral, jade y turquesa, hasta máscaras mayas de jade o de concha nacar, piezas de madera, etc. Y como siempre no pueden faltar los diversos objetos para decorar un espacio en el hogar o los famosos recuerditos para regalar: llaveros, playeras, vasos tequileros, plumas, etc.

Después de tanta compra para la familia, el compañero de trabajo, el vecino y obviamente para mí, el siguiente paso a seguir es explorar los alrededores y es tan sencillo como tomar un tour y conocer la frescura que el agua de las cavernas subterráneas ofrece. Ahí tuve la oportunidad de nadar en un cenote, del cual quedé impactada sus estalactitas y estalagmitas. Si no has vivido esta experiencia, es una sensación y una aventura única el nadar a media luz, y estar contacto con la madre naturaleza.

Todos los días se tiene la oportunidad de ir a la playa, y bien lo sabré yo que iba a quitarme la palidez de oficinista, pero no podía dejar de lado el momento de conocer la magnífica zona arqueológica. El tener la posibilidad de observar las piedras que los pobladores de la cultura Maya colocaron, las construcciones arquitectónicas que edificaron y el legado que nos heredaron, es algo que definitivamente me hizo vivir por unos momentos en el pasado.

¿Estar en el Caribe y no nadar con delfines? No, no, no, definitivamente yo no iba a cometer ése grave error. Ya estando en la zona, aproveché y viví la sensación de nadar lado a lado con una de las especies marinas más inteligentes, en un ambiente que además es limpio y enfocado al cuidado y protección de los delfines: Dolphinaris. ¿Y porqué no? Me quedé con una foto de la experiencia que más marcó mis vacaciones.

Si ya quedaste cautivado con Tulum y estás buscando dónde hospedarte, de una vez te digo que hay hoteles para dormir en un pueblo lleno de magia y observar las más de mil estrellas que la noche te regala, a un precio accesible; así como también hay hoteles para pasar la noche con todas las comodidades posibles, experimentar un relajante masaje o pasar un día completo en el spa. Hay lugares para hospedarse para todos los presupuestos y gustos.

¡No te quedes sin descubrir la magia y la belleza de Tulum!

Por: Nilvia Rejon